Skip links

Protegerse de la luz azul

Seguro que antes de la aparición de tantas pantallas, llegaba un momento de la noche en la que apoyabas tu cabeza en la almohada y ya estabas durmiendo. Al día siguiente te levantabas fresco y con energía de sobra para afrontar el día.

Pero ahora entonces, ¿qué ha pasado?

Puedes culpar al estilo de vida moderna. Hoy en día nos sentamos en la oficina con nuestra vista fijada a una pantalla por largas horas. No solo nos acaba doliendo la espalda, sino que cuando nos ponemos en pie también nuestros ojos se sienten tensos y con sequedad.
Nada más terminar, nos vamos a casa para ponernos delante de una televisión pantalla plana LED y de vez en cuando -por no decir constantemente-, coger nuestro smartphone o portátil para whatsappear, ver el Facebook o buscar nuevas recetas.

Llega el momento de irse a la cama y no dejas de dar vueltas mirando al techo fijamente para, horas después, apagar la alarma y empezar con la rutina de nuevo.

¿Nuestro diagnóstico? Tu ritmo circadiano está desequilibrado.

Fuentes científicas están de acuerdo en que todos esos dispositivos que empleamos y que forman parte de nuestras vidas arrojan una “luz azul”.
Se trata de una longitud de onda que se incluye en la luz natural del sol y regula nuestro ritmo día-noche. En otras palabras, ayuda a mantenerte con energía durante el día y la falta de esa luz azul ayuda a tranquilizarte y bajar el ritmo para que duermas bien por la noche.
Por eso, desde el principio de los tiempos, los humanos hemos estado despiertos para mantenernos activos durante el día y por la noche descansar.

Quizá no es muy viable deshacernos de todos los dispositivos que emiten esa luz azul extra pero, podemos protegernos de los efectos negativos gracias a nuevas gafas que bloqueen la luz azul.
Si este es tu caso puedes ponerte en contacto y encontraremos la mejor solución para ti.